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¿Cómo salir de deudas?

¿Cómo salir de deudas?

Es seguro que, en algún momento, la mayoría de los mexicanos nos hemos preguntado eso. No es para menos. Durante esta década, ese ha sido uno de los términos clave más introducidos en buscadores de internet.

El cómo salir de deudas es una preocupación constante en una enorme cantidad de hogares en este país. Una carga pesada.

Cualquier persona que haya caído alguna vez en impago de una deuda conoce el verdadero suplicio psicológico que implica.

Llamadas telefónicas constantes, incluso a horas inconvenientes de la mañana o la noche, cartas con cierto tono amenazante, visitas a domicilio y muchas otras medidas de cobro que pueden ir de lo respetuoso a lo directamente coercitivo.

Y, sin embargo, la proliferación y crecimiento del sector deudor mexicano es impresionante. Según informes del periódico La Jornada, casi el 80% de los mexicanos tiene deudas, y de ellos, más de la mitad están o han estado en una situación de impago.

Es impresionante.

Siendo éstas las estadísticas, ¿Es acaso extraño que el mexicano promedio busque constantemente información sobre cómo salir de deudas?

Vamos a analizar algunas alternativas de cómo salir de deudas, aplicado a situaciones controladas y otras mucho más complejas.

 

Cómo salir de deudas pequeñas y/o controladas.

 

Una deuda pequeña (Comparada con su ingreso mensual) generalmente no arroja una gran situación de estrés. Sin embargo, siempre puede ser un problema que origine cierta tensión y del cual es mejor librarse.

 

 

¿Cómo salir de deudas pequeñas o medianas?

Existe un proceso simple de ocho pasos para conseguir limpiar su itinerario de esas fastidiosas deudas.

  • Reconocer que se tiene esa deuda y dejar de evadirla
  • Calcular exactamente a cuánto asciende dicha deuda
  • Calcular exactamente a cuánto ascienden nuestros gastos fijos mensuales
  • Limitar al mínimo el uso de tarjetas de crédito
  • Elaborar un plan de pagos. Esto implica reorganizar nuestros gastos para crear un excedente que sea usado para el pago de la deuda de forma disciplinada.
  • No hacer más grande la deuda y no añadir otras deudas sobre ella
  • Crear un fondo de emergencias para disponer de él sin afectar el pago programado
  • Aplicar el llamado “Efecto bola de nieve”
    • Ordenar las deudas de menor a mayor
    • Asignar una cantidad de dinero separada para pagar cada una de ellas
    • Pagar el mínimo de cada deuda, con excepción de la menor, la cual esperamos pagar primero y por ello le destinamos más dinero
    • Cualquier cantidad de dinero excedente, se dirigirá a pagar siempre la deuda más pequeña
    • Cuando la deuda más pequeña sea saldada, pasamos a la siguiente en tamaño y así sucesivamente

Este mecanismo funciona perfectamente bien cuando nuestras deudas son lo bastante manejables aún como para salir de ellas de forma ordenada.

Sin embargo, ¿Qué pasa en los otros casos?

Existen situaciones verdaderamente complejas que no permiten la aplicación de un plan así. Las deudas son demasiado grandes, nuestro ingreso se ha vuelto demasiado pequeño o simplemente no hay modo de que podamos evitar que crezcan por efecto de los intereses acumulados (Situación muy común en el caso de las tarjetas de crédito)

¿Qué hacer entonces?

 

Como salir de deudas grandes y/o fuera de control

 

Una deuda definida como “fuera de control” es aquélla que simplemente ha sobrepasado demasiado tu ingreso mensual, y que es imposible pagar sin afectar aspectos elementales de tu bienestar individual o familiar.

Nadie puede esperar pagar los intereses de una tarjeta de crédito en vez de comprar comida para sus hijos, por ejemplo.

Aunque es posible que puedas seguir pagando las cuotas de este o cualquier otro tipo de deuda, es algo de sentido común saber que no podrás hacerlo de forma indefinida. Sobre todo, en el caso de las tarjetas de crédito.

 

¿Cómo salir de deudas que se han incrementado de esta forma?

 

 

Existen básicamente tres alternativas:

  • Conseguir otro préstamo para pagar el que ya tienes activo
  • Lograr congelar tu deuda
  • Optar por una reparadora de crédito

Veamos lo que implica salir de deudas tomando cada uno de estos caminos.

 

Cómo salir de deudas a través de un nuevo préstamo

 

El problema de tratar de conseguir un nuevo préstamo para pagar otro es el buró de crédito.

Es una situación sumamente común que, para el momento de decidir tomar esta alternativa, ya hayas caído en situación de impago. Y esto significa que tu calificación en el buró de crédito es mala.

Así, las únicas instituciones que prestan dinero a personas con este tipo de historial, suelen exigir intereses extremadamente altos por hacerlo. A mayor riesgo, mayor cobro.

¿Qué significa esto? Si no podías pagar un préstamo con un cierto interés, menos podrás hacerlo con un interés aún más alto. Es extremadamente probable que no solo no puedas salir de la situación de impago, sino que agraves tu calificación en el buró.

En realidad, de las tres salidas posibles, esta es la más riesgosa.

 

Cómo salir de deudas a través de un congelamiento de la deuda

 

Los bancos generalmente ofrecen esta alternativa. Es algo que aplica a las tarjetas de crédito.

“Congelar” una deuda es un término que implica trasladar la deuda de la tarjeta y convertirla en un crédito bancario. En otras palabras, el banco “se paga a sí mismo” la deuda de la tarjeta para evitar generar más intereses, y tú luego repones ese dinero al banco en mensualidades.

Suena bien. El problema es que esta alternativa es cara.

Por hacer este movimiento, el banco incrementa la deuda adquirida. En ocasiones de forma escandalosa. Es posible que una deuda de veinte mil pesos en tu tarjeta, se convierta en una deuda de treinta y cinco mil pesos o más con el banco. Ya no generará intereses, pero la deuda de por sí se habrá incrementado sustancialmente.

Ya no suena tan bien.

¿Hay otra alternativa?

Sí, la hay.

 

Cómo salir de deudas a través de una reparadora de crédito

 

Una reparadora de crédito es, en pocas palabras, un despacho autorizado experto en negociación de deudas.

Es un equipo de personas que tú contratas para que negocien en tu nombre con el banco, la tienda comercial o cualquier entidad a la que debas dinero.

Sus objetivos son claros:

  • Lograr recortar tu deuda al mínimo posible
  • Conseguir que pagues ese nuevo monto en las mensualidades más pequeñas posibles

Las reparadoras de crédito pueden llegar a reducir hasta en un 70% tu deuda, y conseguir que tus mensualidades de pago se reduzcan más del 50% de lo que son ahora.

¿Cuánto cuesta contratar una? En realidad, lo que cobran es un pequeño porcentaje en función de la cantidad que logren descontar de tu deuda. Así que, naturalmente, se esfuerzan al máximo en quitar lo más posible de ella.

De las tres alternativas, esta es la más conveniente.

¿Es difícil contratar a la mejor de estas reparadoras?

Claro que no.

Para hacerlo, solamente debes llenar este pequeño formulario de contacto y un representante se pondrá en contacto contigo. Te explicará todo el proceso sin ningún compromiso.

¿Una vida sin deudas? Es posible. Y más fácil de lo que crees.

Suerte.

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